Los proverbios de
Salomón, son dichos, dictámenes y sentencias de enseñanza cristiana que tienen
como fin entender sabiduría y doctrina, conocer razones prudentes, para recibir
consejo de prudencia.
El principio de la
sabiduría es el temor de Jehová, es este el principio tambien de la educación
verdadera, porque es en el temor reverente que se humilla ante Dios y en
obediencia que responde a su Palabra para agradar a aquel que le conoce mejor
que cualquiera porque es su Creador, ¿acaso no es sensato para el hombre
prestar atención a su Creador?
La sabiduría viene de
Dios, nuestro Creador, asi como el conocimiento y la inteligencia (Prov. 2: 4),
porque la verdadera sabiduría es confiar en Dios de todo corazón (Prov. 3: 5),
es apartarse del mal y seguir el bien (Prov. 3: 7), y como es el propósito de
nuestra vida es una gran alegría para el que la encuentra (Prov. 3: 13), porque
es un camino resplandeciente como la luz de la aurora (Prov. 4: 18), corrige el
camino del hombre (Prov. 5: 22-23) y lo aleja de los engaños y las artimañas
del mal (Prov. 7).
La Sabiduría es el
Camino que nos guía a Jesucristo, pero tambien es Jesucristo (Prov. 8), porque
es solamente en Jesucristo que el hombre puede honrar a Dios (Prov. 9: 10), por
lo tanto sabio es aquel que sigue a Jesucristo, esto alegra el corazón de su
vida y la de sus padres (Prov. 10:1), porque el que ama a Jesucristo honra Su
Palabra que ordena honrar a padre y madre, por esto el sabio es aquel que
tambien con amor y gozo recibe la instrucción de su padre y la dirección de su
madre (Prov. 1: 8, 6: 20), pero el que rechaza a Jesucristo es abominación a
Dios (Prov. 11: 20), es un necio y un hombre perdido que ignora la benevolencia
de su Creador y por su arrogante corazón aborrece la reprensión (Prov. 12: 1),
el hijo sabio es llamado justo, y en él esta servir de guía y no de tropiezo
para su hermano (Prov. 12: 25).
El sabio es un buen
educando que ha aprendido a honrar a sus padres (Prov. 23: 22), no es perezoso
sino diligente (Prov. 24: 33), no se apoya en su propia opinión sino busca
consejo entre los sabios (Prov. 26: 16), pero primeramente el consejo de Dios,
que en sus enseñanzas nos ordena apartarnos del mal, es el camino de la corrección
y la educación, pero es uno que abominan los necios (Prov. 13: 29)
Aunque para un hombre
su camino es bueno, siendo malo, no por eso deja de ser malo (Prov. 14: 12), es
en Dios, en someterse a Dios, que hay sabiduría y a la honra precede la
humildad (Prov. 15: 33). La buena enseñanza es toda la Palabra de Dios (Prov.
30: 5) que enseña a Jesucristo la sabiduría que aconseja prudencia a sus hijos
(Prov. 31: 3) y virtud a sus hijas (Prov. 31: 31). Asi tambien la humildad que
es contraria a la arrogancia, enseña sumisión a Dios.
La humildad es
corregir con misericordia y verdad el pecado (Prov. 16: 6), es procurar la paz
y alejarse y dejar la contienda (Prov. 17: 14, 20: 3), refugiarse en Dios
(Prov. 18: 10), y el que honra a Dios encuentra reposo (Prov. 19: 23) y juicio
recto (Prov. 21: 2-3), asi como un buen nombre, un testimonio integral (Prov.
22: 1).
El educando debe ser
formado en la humildad, no se justifica ni se alaba a si mismo (Prov. 27: 2),
sino que cuando se equivoca lo reconoce (Prov. 28: 13) y se aparta del pecado,
y cuando hace el bien no se deja llevar por la soberbia (Prov. 29: 23).
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