Les preguntamos a varios licenciados en educación
especial (en formación), en medio del confinamiento dado por el covid (2020) su
opinión sobre la participación social y esto fue lo que contestaron:
“Me parece
algo muy complejo. En el centro donde estoy en práctica este semestre la
deserción ha sido significativa, y así ha pasado en otros contextos. Muchas
personas con discapacidad han tenido retrocesos en sus procesos, el encierro ha
sido muy prolongado por ser una población en riesgo”
“Muy
complejo porque considero que las personas con discapacidad han sido las más
afectadas en esta modalidad, no han tenido accesibilidad de recursos, el
internet, la escolarización, otras formas de inclusión se hacen difíciles desde
la casa, es la población más vulnerable en términos educativos y laborales”
“Bueno...
Siento que es un tema muy extenso ya que todas las personas con discapacidad
tienen contextos distintos, por ende la pandemia o el encierro los afecta de
distinta forma, pero en general podría decir que la comunicación (así sea por
videollamada) se vuelve muy pasiva, no les llama la atención comunicarse con
una pantalla y esto definitivamente afecta a su desarrollo comunicativo. Pienso
que cuando termine todo esto toca empezar de 0 con muchas personas con
discapacidad”
“Umm pues
la verdad yo pienso que son más ignorados que antes”
“Creo que
las personas con discapacidad se han visto aún más afectadas durante la
pandemia. El trabajo informal ha sido la única salida y muchos de ellos no lo
han podido desempeñar, por otro lado los niños y jóvenes no han podido seguir
su proceso educativo teniendo en cuenta qué estando en casa sus padres o
cuidador no les ayudan con los trabajos y la decisión de muchos docentes es no
enviarles trabajos, ha incrementado la vulneración de los derechos, por ejemplo
el sistema de salud ha sido pésimo durante la pandemia”
“Bueno,
desde una manera general, considero que se cortó su participación social en la
forma en que se presentaba toda la información sobre la situación mundial, no
era una comunicación accesible, tanto en el formato presentado, como en
términos y esto llevó al desconocimiento del tema, tal vez muchos de los que
estuvimos en práctica nos dimos cuenta de que sus aportes frente a la crisis
eran "no salgamos y debemos lavarnos los manos seguidos ¿por qué? Hay un
virus" pero la mayoría desconocía o aún desconoce la magnitud del virus y
de todo lo que acarrea esta situación.
“Todo se
enfocó en resolver las necesidades frente a la pandemia, pero, donde quedaron
las necesidades de este grupo poblacional, en cuanto a salud, educación, muchos
dirán si, la educación siguió de manera virtual, NO, para ellos no, son los
padres de familia los que están ingeniando la manera de poder crear estrategias
para que ellos desarrollen los trabajos, considero que así como dentro de la
escuela se contaba con un educador especial afuera igual, pero los espacios con
estos profesores se convirtieron en otra clase más, donde se dejan más y más
trabajos si una explicación clara.”
“Muchos de
ellos, solo tenían una relación social diferente a la familia, en los lugares
como fundaciones, colegios, cursos, encuentros... Y estos simplemente se
cerraron de la nada y esto afecta realmente a la persona con discapacidad, se
cerró tanto su escenario de interacción social que se limitó a personas adultas
de su casa y a los que tienen hermanos, a sus hermanos, pero está afectando esa
relación entre pares.”
“Con o sin
pandemia su participación no ha sido buena, sigue habiendo muchas barreras que
obstaculizan cosas como el acceso a la información, el uso por ejemplo de
lengua de señas se ha estado perdiendo. Aunque igual considero que las familias
se están involucrando más, aun así, no implica una participación social. No
estar con el otro dilata muchos procesos de participación social. Siento que
hay que fortalecer la participación generando espacios desde la virtualidad,
espacios que le permitan tener acceso a la información de los diferentes modos
de participación social, como colectivos, cabildos, decisiones, etc.”
“Creo que
sí se ha visto afectada la participación de las personas sin discapacidad,
mucho más la participación de las personas con discapacidad”
“Siento que
es muy poca, porque el pensamiento que tienen algunas personas hacia la
discapacidad es muy negativo y pues si lo miramos desde la parte laboral menos
porque los que necesitan es "producir" y no realmente ayudar o
incluir al otro. Asi tenga o no tenga discapacidad”
“Pues, me
parece que su participación está bien y se debe respetar, sin embargo en muchos
lugares, aún no los ven así, los van etiquetado o minimizando porque tiene
alguna discapacidad, entonces creo que nuestro problema es más que todo la
sociedad, que no sabe respetar al otro, sea o no sea una persona con
discapacidad”
Los anteriores comentarios dan cuenta de una
problemática en la participación social de las personas con discapacidad,
comenzando desde los hogares, el cual tiene que ver principalmente con el
pensamiento que aún se sigue manteniendo de las personas con discapacidad, uno
que es erróneo porque no mira su humanidad sino en primer lugar su discapacidad
creando barreras que impiden su inclusión social y su libertad individual en su
multidimensionalidad (dimensión física, social, emocional y espiritual).
La humanidad tiene que ver con la libertad, pero la
misma naturaleza humana en su pecaminosidad ha pervertido tal derecho, llevando
al hombre a la esclavitud. Lo anterior solo puede ser resuelto por medio de la
fe en Jesucristo, quien provee de verdadera libertad al ser humano. No
significa que no tiene ninguna relevancia lo que haga la escuela sino por el
contrario tiene bastante influencia a medida que guarde el temor a Dios y la
honra a su Palabra que valora la dignidad humana y su papel activo en la sociedad.
En la Biblia se enseña al profesor como un siervo que sirve a sus estudiantes,
que procura su bienestar y que fomenta la participación de sus estudiantes.
Los profesores integrales reconocen que la
participación social en contextos como el rural “parte de un papel activo
del estudiante, trabajo en equipo, uso de guías de aprendizaje, gobierno
escolar, en donde se da una estrecha relación con la comunidad rural”
(Segura y Torres, 2020, p. 149). No tener en cuenta lo anterior ha promovido la
deserción escolar porque ha ignorado las diferentes situaciones del entorno.
La escuela rural en Colombia presenta diferentes
desafíos como lo señala Orduz, Tuay, Brice y Acero (2020) “la escasa presencia
estatal, al reconocimiento, la escasez de recursos para la enseñanza, la falta
de conectividad y acceso a internet, las precarias instalaciones, la formación
de profesores” (p.5) lo que requiere promover el papel activo de los
estudiantes, mediaciones tecnológicas y pedagógicas, interacciones dialógicas
entre la comunidad y uno de los aspectos más importantes es reconocer los saberes
del territorio, los cuales por años han sido ignorados.
Lo anterior son unos consejos prácticos, pero que
pueden tener errores, como cualquier otro libro que no sea la Biblia, por lo
tanto examina todo lo anterior y fíltralo a la luz de la Palabra de Dios,
procurando en cada acción glorificar a Dios antes que al ser humano, solo de
esta manera, conforme a las Sagradas Escrituras, es posible una formación
adecuada en la población con discapacidad.
El anterior texto ha sido extraído de la serie de libros de Educación de JUMVE que puedes encontrar en el siguiente link: https://juventudmasquevencedora.blogspot.com/p/libros.html
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