La
lengua de señas hace parte de la identidad cultural de la persona sorda, porque
es el resultado de un constructo social que ha sido dado por diversas
condiciones sociohistóricas. Lo anterior permite tener una comprensión mucho
más integral hacia el sordo, dejándolo de ver desde su discapacidad auditiva
para reconocerlo como parte de una minoría lingüística. Es interesante esta
mirada de una minoría lingüística, porque reconoce su dimensión social,
antropológica, histórica y cultural.
La
población sorda, a través de la historia, ha sido excluida de la participación
social de nuestro país debido a diversas nociones que le atribuyeron, en su
mayoría el catolicismo, pero en estos tiempos, a pesar de las muchas falencias
que existen, se ha promovido una mirada más incluyente y menos indiferente. La
profesora Silvana Veinberg (2002) de la Universidad de Buenos Aires, deja una
reflexión interesante sobre la educación en los estudiantes sordos, ella
escribió “Si reconocemos que existen diferencias y que estas no son
deficiencias intrínsecas al alumno, podremos ver que el niño sordo es un
miembro de una comunidad usuaria de una lengua minoritaria” (p. 13). [1]
La
educación especial tiene como uno de sus principales pilares: la inclusión,
pero este proceso no puede darse si no se reconoce a cada estudiante desde su
particularidad, es decir, desde sus diferencias. En la población sorda, en
específico, se hace importante entender su complejidad cultural, desde su
comportamiento, costumbres, historia, etc. Todo lo anterior permite ver con
mayor claridad la lengua de señas desde la comunidad de sordos, pero también en
sordociegos, por lo tanto, en la siguiente sección hablaremos sobre algunas
generalidades y especificidades de la sordoceguera para promover una mejor
educación en esta población.
Para las personas sordociegas se recomienda un apoyo
educativo desde la educación inicial, sus primeros años de vida (0 a 5 años),
por lo que en un primer momento se presentara una propuesta de apoyo educativo
para el fortalecimiento de sus procesos educativos. El presente propone varias
unidades didácticas que se enfocan en la enseñanza de lengua propia para la
población sordociega, como un código construido individual y socialmente,
dependiendo de la historia de cada individuo, por ejemplo, si nace sordo y va
perdiendo la visión posteriormente, como en el caso de José Richard quien
mencionaremos más adelante, la lengua de señas le permite en un primer momento
el acceso a la lectura y a la escritura y la apropiación de más de un canal de
comunicación.
Es importante fomentar contacto comunicativo en el
núcleo más frecuentado de todo ser humano que es la familia. Según los
estándares del Ministerio de Educación Nacional se propone una reorganización
curricular por ciclos y unos pilares que deben ser nuestra regla para las
actividades que hemos de proponer. En este primer ciclo educativo, llamado
ciclo 0 o ciclo inicial, en el distrito se establece la estimulación y
exploración como sus dos ejes fundamentales en estas edades que, en este lema
actual de la educación para todos, no empieza desde la escolarización, sino aun
antes de la misma, desde la gestación hasta los 5 años aproximadamente, asi
tambien lo expresó la SED (2006) “la
educación en su sentido amplio es un proceso de inclusión social que implica el
desarrollo integral del individuo desde su nacimiento” [2]
La propuesta didáctica que se presentara a
continuación es para padres de niños en educación inicial (0 a 5 años) con
sordoceguera en zona rural. Muchos de estos padres carecen de conocimiento y
medios frente a la educación de sus hijos que tienen esta condición particular,
por lo tanto, se propone hacer un acompañamiento en el proceso inicial de sus
hijos bajo una propuesta didáctica.
OBJETIVO
GENERAL
Diseñar una propuesta pedagógica para fortalecer los
procesos de adquisición de lengua de señas en niños con sordoceguera de ciclo 0
OBJETIVOS
ESPECÍFICOS
El trabajo busca ser un apoyo educativo a familias de
población con sordoceguera que están en educación inicial, de 0 a 5 años, en
zonas rurales, con los siguientes objetivos específicos:
-
Diseñar una
estrategia para enseñar las diferentes formas de comunicación de la población
sordociega para que la familia del niño sordociego también se motive a aprender
los diferentes posibles canales de comunicación de su hijo con el fin de que
crezca en una familia que fortalezca sus procesos comunicativos
-
Introducir al
niño en por lo menos un sistema comunicativo táctil por medio de una serie de
actividades
[1] Veinberg, S (2002) Perspectiva socioantropológica de
la Sordera. Universidad de Buenos Aires (argentina).
[2]Secretaria
de Educación Distrital (2006). Respuestas grandes para grandes pequeños.
http://www.educacionbogota.edu.co/archivos/Educacion_inicial/Primer_ciclo/2011/Lineamientos%20Primer%20Ciclo.pdf.
p. 3
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