Es importante, como educadores que buscan una formación integral en sus estudiantes, educarse primeramente bajo la sabiduría que viene de lo alto, porque la sabiduría que proviene de lo alto es “primeramente pura, después pacifica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” Santiago 3: 17 (RVR 1995), y son estas características las que debemos esperar hallar en nuestros estudiantes.
Ahora viene una pregunta bastante interesante que
muchos nos hemos hecho y ha sido el punto de partida de la construcción de
nuevas tendencias pedagógicas:
¿QUÉ ES LA CIENCIA?
Etimológicamente hablando, el término ciencia
proviene del latín “scire”, que en castellano significa saber. Escritores,
filósofos, eruditos, matemáticos y otros han acordado en que ese saber debe ser
observable y verificable pero otros presentan su antítesis en la imposibilidad
de ser verificable. Prestemos atención a los diferentes conceptos que estos “ilustres”
han construido sobre la ciencia:
Karl Popper (1902-1994) consideró que la ciencia
es un conjunto de hipótesis que buscaban explicar un fenómeno de la naturaleza.
Pero para que sea considerada ciencia, ese conjunto de hipótesis tiene que ser
refutable o falsable, es decir que tienen que haber enunciados que la
contradigan. El falsacionismo de Popper significaba contrastar una teoría
mediante contraejemplos. Su pensamiento con respecto a la ciencia era que la
misma representaba verdades que nunca podían ser verificadas, porque siempre habrían
nuevas experiencias que la contrastarían o refutarían. Más adelante llegó la
ideología de Lakatos la cual se fundamentó en el pensamiento de Popper.
Imre Lakatos (1922-1974) presentó su filosofía de
la ciencia como una versión aparentemente mejorada del falsacionismo de Popper.
Lakatos en su metodología de investigación propuso dos guías para su exitosa
realización: la heurística negativa y la heurística positiva. La heurística,
para él, era el método para hallar conocimiento, la cual se explicara a modo
general a continuación:
- Heurística
negativa: tipo de rutas de investigación que debe evitar las anomalías de una
investigación
- Heurística
positiva: impide que el científico se pierda en el océano de anomalías dándole
una serie de tareas a resolver que supone puedan tener éxito.
Lakatos impactó sobre manera, tanto en el ámbito
de las ciencias naturales como en el de las ciencias sociales, su trabajo fue
recordado como un valioso esquema para la evaluación del progreso (y/o
degeneración) del conocimiento de cualquier área científica de investigación.
Otro filósofo recordado en la academia por su filosofía de la ciencia fue Mario
Bunge.
Mario Bunge (1919-2020) creía que la ciencia era
un conjunto de ideas racionales que buscaban definiciones del mundo y que en su
aplicación generaba bienes y servicios que inquirían cubrir las necesidades
humanas, es decir que se convertían en tecnología. Bunge propuso dos formas de
ciencia: la ciencia formal y la ciencia fáctica. La primera, la ciencia formal,
estaba constituida por saberes racionales, sistemáticos, que aunque son
racionales y coherentes no son objetivas porque no dan información sobre la realidad
(por ejemplo las matemáticas). En cambio la ciencia fáctica se basaba en la
observación y en la experimentación, estando más ligada a la realidad del mundo
(por ejemplo la física o la química).
Según lo anterior podríamos decir que la Pedagogía
es ciencia, según Popper, porque tiene una serie de hipótesis y aportes sobre
la educación que pueden ser contrastadas, es decir que no son verdades
verificadas. Así es como en el siglo XVI se creía que el alumno aprendía por
medio de la repetición de conceptos, pero Comenio, llamado el padre de la
pedagogía, contrastó esta teoría afirmando que para garantizar el éxito del
aprendizaje, la educación debía ser amena y adecuada para el alumno,
inclinándose a la sensibilidad del profesor hacia el alumno, porque aquel (el
alumno) debe ser el centro de atención.
La pedagogía ha sido definida por la RAE (Real
Academia Española) como “ciencia que se
ocupa de la educación y enseñanza”, por lo que ha construido programas de
investigación que buscan llevar a una persona a ser portadora de un conocimiento
que le de la facultad para enfrentar la realidad en el campo educativo, por
medio de la enseñanza y la educación. Por lo anterior se podría afirmar que ser
licenciado es obtener un grado académico que da el derecho de ejercer dicho
cargo de pedagogo, por lo tanto todo pedagogo debe ser licenciado en el sentido
de que es importante que tenga una formación académica porque por medio de
esta, se supondría, que obtiene las herramientas para facilitar el proceso de
enseñanza y aprendizaje. Aun así la realidad enseña que no todo licenciado es
pedagogo porque la licenciatura se obtiene por el conocimiento pero la
pedagogía por la práctica.
La licenciatura ofrece herramientas que solo serán
aprovechadas por el pedagogo, por lo tanto el licenciado que no usa estas
herramientas que le fueron ofrecidas no es pedagogo. En ese sentido el pedagogo
puede ser cualquiera que sepa utilizar las herramientas que ofrece la
licenciatura, aunque no sea licenciado. Pero uno no nace siendo pedagogo sino
se requiere de una formación, aunque tenga la vocación, a fin de mantener un
lindero progresista y no degenerativo porque por medio de la formación se
pueden aplicar tecnologías que favorezcan el entorno educativo, y prácticas que
sean coherentes al entorno del alumno.
Pero volvamos otra vez al concepto de ciencia y
pensemos qué realmente es ciencia porque nos encontramos en una época en lo que
ha todo se le llama ciencia. La ciencia es “conocimiento”, por lo que al decir
verdadera ciencia nos referimos a verdadero conocimiento, es decir a la VERDAD.
La Verdad es llamada el objeto de estudio de los filósofos pero es un objeto de
estudio que para muchos es inaccesible porque no existe. Pero la verdad si
existe, es real y su nombre es Jesucristo y podremos conocerlo y ser libres si
en verdad creemos en El. Él es Dios, Salvador de vidas que en peligros se
encontraban, a causa de la confusión por el pecado que en sus mentes gobernaba.
“…mantente
firme en lo que Dios te ha confiado. Evita a los que hablan tonterías que no
vienen de Dios y que contradicen la verdad con un conocimiento que aparenta ser
cierto, pero no lo es.” 1 Timoteo 6:
20 (PDT)
Comentarios
Publicar un comentario