Antes de gestionar una propuesta didáctica es
necesario reconocer y considerar algunos factores, como son:
1.
Atención táctil
2.
Residuo
Auditivo
3.
Residuo Visual
La propuesta se hace después de reconocer al sujeto,
su residuo visual o auditivo, si tiene, cuanto tiene y su atención táctil, es
decir, como responde comunicativamente al sentido del tacto. Estas respuestas
son el resultado de una evaluación de sentidos que es necesario hacer
inicialmente con el fin de generar la mejor ruta de aprendizaje. En esta
evaluación se deben observar las conductas motrices, las actividades, la
expresión del estudiante, su forma de comunicación, etc.
Teniendo el sistema de comunicación seleccionado con
el que trabajaremos con nuestro estudiante según su historia de vida entonces
podemos empezar a ocuparnos de una manera sencilla en su niñez con dos
elementos básicos, como nos propone la profesora Ximena Serpa “RUTINA
Y ANTICIPACIONES, estas son las claves del trabajo con personas sordociegas
y con discapacidad múltiple”[1]
Las rutinas según nos explica con mayor claridad la
profesora Serpa se refiere a la repetición de hechos tan sencillos y
significativas en la cotidianidad como vestirse. A través de este hecho se le
enseña lo que se explicó en el método Van Dijk, anticipación. Antes de vestir a
su hijo toque la parte del cuerpo en donde pondrá la prenda. Esta repetición de
rutinas le permitirá al alumno o a su hijo un aprendizaje. Pero es necesario
aclarar que la mera repetición sin un significado en el mismo en la vida del
alumno es absurdo y por lo tanto ineficaz y, no solo esto, sino la forma de
esta repetición tiene que hacerse de tal manera que el estudiante no sienta la
monotonía sino se sienta agradado. Esto último, olvidado por muchos educadores,
es importante en el desarrollo del aprendizaje no solo de los alumnos
sordociegos sino de todos, en general.
Emilia Ferreiro ha expuesto, en muchas ocasiones, la
influencia del contexto familiar en el desarrollo del proceso de lectura y
escritura en los estudiantes, porque, como afirmó en una de sus conferencias
titulada Sobre el Significado del Nombre Propio “no es extraño que los niños que crecen en una familia donde se lee y
escribe, como parte de las actividades cotidianas intenten producir escritura
desde muy temprano”. [2] Es esta la razón por la que se nos hace
importante que la familia esté conectada por lo menos con la lengua de señas y
el sistema braille, de no estarlo, es necesario que empiece a aprenderlo.
La propuesta que se ha construido ha sido diseñada para estudiantes con
sordoceguera que ya dominan el lenguaje de señas, debido a que sus fases solo
podrán ser logradas en la asociación entre dos lenguajes, uno que es signado
por medio de las señas el cual es conocido y el otro que se genera a través de
un sistema táctil de puntos, al cual llamamos como no conocido aun, es nuevo.
La motricidad fina y gruesa deben ser entrenadas a
través de ejercicios para llegar a escribir de una manera correcta en sistema
braille, pero más que ejercicios se debe empezar a crear en los niños hábitos y
una cultura frente a la comunicación táctil. Los hábitos de lectura y escritura
de un niño a temprana edad son importantes para el resto de su vida, por lo
tanto, la propuesta se hace necesaria para su independencia.
Elisa Hernández, nos explica 5 fases del aprendizaje
de la escritura que nos permitirán organizarnos mejor en la enseñanza de este
importante elemento educativo[3],
más se les ha hecho algunos ajustes razonables para nuestros estudiantes con
sordoceguera.
[1]
Ximena Serpa. Enseñe al niño sordociego. Como aprenden los alumnos sordociegos.
p, 40
[2]
Conferencia sobre el significado del nombre propio. Emilia Ferreiro. https://www.youtube.com/watch?v=QULVOhaeJyA el
día 05 de Marzo de 2018.
[3] Fases del aprendizaje de la escritura. Elisa Hernández. https://www.youtube.com/watch?time_continue=255&v=vu-wFOVCEf0 el día 05 de marzo del 2018.
Comentarios
Publicar un comentario