Es importante que como educandos del Señor comprendamos que en verdad es Dios el Creador del Universo porque no creer en Dios como Creador nos imposibilitara el creer en su Trinidad y en Jesucristo como Señor y Salvador.
La Iglesia es lo más precioso y útil
en el mundo porque es la sal de las naciones, una sal que no debe dejarse
contaminar por el mundo sino preservarse en el evangelio. Compartir el
evangelio es la Obra que el Señor nos encargó y en ella debemos perseverar, por
lo tanto no es Iglesia la que no persevera en el evangelio porque este es el
latir de la Iglesia.
Ahora que has llegado a este punto de la lectura te aconsejo que no seas un lector más sino haz la diferencia compartiendo lo que has leído a fin de que la Iglesia crezca y se fortalezca en el poder de Dios.
“Mas vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que
anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable”
1 Pedro 2: 9 (RVR 1960)
El Dios Vivo (El Padre, El Hijo y El
Espíritu Santo) es en quien creemos y es Él el que hace la Obra a través
nuestro. Ahora, con respecto a la ciencia y lo que dice sobre la creación se
han formulado diferentes preguntas como: ¿La vida como la conocemos surgió
espontáneamente?... La evolución es un mito que hace tiempo perdió validez…
¿Cómo surgió la vida? Y ¿Por qué somos distintos entre nosotros? El libro más
importante en la historia de la humanidad (la Biblia) ya había respondido antes
a este interrogante y la creación lo ha confirmado a través de ciencias como la
arqueología y la biología.
“en el principio creó Dios los cielos
y la tierra” Génesis
1: 1 (RVR 1960)
La arqueología ha afirmado que la
tierra tiene millones de años en existir pero lo que muchos no saben es que la
arqueología tiene métodos que se contradicen unos con otros. Aun así,
conociendo los métodos más populares, podemos afirmar con completa seguridad
que la arqueología es una ciencia que no puede decirnos con certeza cuantos
años tiene la tierra, porque la tierra cambió completamente a partir del
diluvio que duró cuarenta días sobre la tierra, habiéndose las aguas retirado
al cabo de ciento cincuenta días, siendo esta la piedra en el zapato de muchos
arqueólogos y geólogos, pero a finales del siglo XVIII muchos investigadores
confirmaron el diluvio, acumulando evidencias que permitieron corroborar que la
tierra realmente si había sufrido cambios. La tierra sufrió cambios
atmosféricos, ambientales y químicos a partir del diluvio (lea Génesis capítulo
7). Antes del diluvio la lluvia no existía sino que subía de la tierra un vapor
que regaba toda la faz de la tierra.
La ciencia se ha convertido en la
fuente más confiable de información, pero sin el temor a Dios la ciencia
siempre será una manipulación de satanás. Debido a la autoridad de la ciencia,
en nuestros tiempos, es que pocas personas con mucho dinero la han manipulado a
fin de engañar a multitudes con respecto a la Verdad. La arqueología es una de
las ciencias más manipuladas por estos títeres del diablo.
Renfrew y Bahn, especialista en el
campo de la arqueología, se refirieron a la arqueología como “una iglesia
tolerante” que abarcaba diferentes arqueologías unidas por métodos y
planteamientos comunes, pero al tenerla como una ciencia relacionada a una
disciplina humanística confirmaron que la interpretación de los hallazgos
arqueológicos han sido manipulados por corrientes humanistas que sumaron
esfuerzos para levantarse en contra de la Palabra de Dios. Con todo y el
esfuerzo de muchas personas para contradecir las verdades de la Palabra de
Dios, muchos arqueólogos que en verdad se comprometieron y se comprometen con
realizar un trabajo serio en su campo han confirmado los acontecimientos
históricos relatados en la Biblia. Ahora, veremos a continuación diferentes
posturas que se han dado de la arqueología a fin de comprender como esta
ciencia en la que muchos han confiado también se encuentra alterada y corrompida
por la confusión humana que proviene del pecado, el cual ha impedido al ser
humano, por más doctorados y experiencia que tenga, disfrutar de entendimiento
verdadero y claro.
Aunque Lewis
Binford (1931-2011), el máximo exponente de la arqueología procesual, se
refirió al registro arqueológico
como un fenómeno contemporáneo y el objeto principal de su estudio, el cual no
podía ser observado a través de afirmaciones históricas sino era necesario
hacer uso de la analogía o etnoarqueologia para facilitar la comprensión del
contexto arqueológico, muchos otros arqueólogos no concordaron con su idea,
como fueron Hodder y Shiffer.
Binford al pensar
en la arqueología como una ciencia biológica buscó establecer leyes generales
para su interpretación, pero Ian Hodder (1948) criticó esta nueva arqueología y
afirmó que no podemos generalizar a partir de una sola cultura como lo estaba haciendo
el procesualismo al establecer leyes universales culturales. Para Hodder la
nueva arqueología “se olvidó” del individuo, considerándolo como algo ajeno a
la teoría social porque miraba primero al artefacto antes que al individuo por
lo que propuso estudiar primero al individuo para conocer su producción
material es decir que afirmaba que la cultura material no existía así porque
si, sino era el reflejo de las acciones de una sociedad, por lo tanto la
arqueología tenía más afinidad con la historia. De la misma manera para Michael
B. Shiffer (1947) el objeto de la arqueología son las relaciones entre la
conducta humana y la cultura material, pero el registro arqueológico fue
descrito por Binford como un hecho estático que por sí mismo no puede hablar, es
decir es mudo. No puede ser observado a través de afirmaciones históricas, por
lo que propone en la teoría de rango medio (estudio de la estática del presente
para entender la dinámica del pasado) estudiar el sistema cultural por medio de
estudios actualisticos para entender el contexto arqueológico y así establecer
leyes o modelos. Uno de sus argumentos a favor de su arqueología es que los
objetos no hablan por sí solos sino por contextos y este contexto es entendido
a través de la etnografía, la arqueología experimental y otros estudios
actualisticos que mediados por la analogía permiten conocer mejor la dinámica
del pasado.
Como se había
mencionado anteriormente la arqueología no es un campo científico que este en
consenso sino se encuentra dividido en diferentes vertientes, pero de la que
mayor representación ha recibido ha sido la arqueología procesual, por lo que
para su estudio del pasado se ha fundamentado principalmente en dos campos
científicos: la arqueología y la historia de los cuales han habido diferentes
disputas por tres razones principales, las cuales son:
1. Fuentes
2. Objeto
3. Método
FUENTES: La fuente de la Historia maneja registros
escritos como crónicas, cartas, diarios o cualquier otro tipo de registro
literario del pasado que fue realizado intencionalmente para transmitir
información. Según la nueva arqueología estos pueden cambiar la realidad de la
época, por ser subjetivas, dado que el escritor en muchos casos embellece la
realidad a su manera. La arqueología al ver la dificultad que tiene la historia
para interpretar la dinámica social del pasado ha propuesto a los registros
materiales como las fuentes más precisas que se pueden obtener de una sociedad
antigua (cultura material).
OBJETO: Para la historia es el pasado para entender
el presente, pero para la arqueología procesual es el presente para entender el
pasado.
MÉTODOS: Para los historiadores el mejor método para
informarse acerca del pasado es la empatía, es decir, imaginar simplemente qué
acciones o circunstancias llevaron a las condiciones observadas. Para los
arqueólogos procesuales es el método científico, donde tenemos los grandes
campos de estudio que Binford propuso: la etnoarqueologia, la arqueología
experimental, la tafonomia y los documentos históricos.
No pasó mucho
tiempo para que surgiera otra nueva arqueología que se opusiera a la llamada
“nueva arqueología”: la arqueología posprocesual. No la abordaremos ahora pero
es importante que veamos que en cada concepto o método que el hombre ha
propuesto siempre se han encontrado errores que más adelante otro refutaría,
por eso es que no existe una enseñanza humana que sea totalmente libre de
errores y por lo tanto confiable, pero la Palabra de Dios, sus enseñanzas,
aunque muchos han querido contradecirla no han podido, porque carecen de error
alguno, es de esta manera que con seguridad podemos decir que la Biblia, con
sus 66 libros canónicos, es inerrante y completamente confiable.
Solo existe un libro totalmente
perfecto y muchos tenemos la posibilidad de acceder a él, la Biblia, el único
libro en el que su Autor no tiene principio ni tendrá fin, Él es Perfecto y
Creador de todo el Universo. Si por medio del presente podemos
entender el pasado, entonces observemos bien. Observemos la creación
detalladamente y veremos las huellas del Creador, prestemos mucha atención a
los árboles y concluiremos que su crecimiento es dado por la luz del Sol, el
agua y los nutrientes del suelo, lo cual es perfecto NO ESPONTANEO. Sigamos
observando en lo más diminuto del universo, que en la actualidad se ha podido definir
como átomo y comparemos su estructura con la del sistema solar, tienen la misma
firma del Creador, así como la molécula celular con la galaxia o la célula con
el Clúster. Lo que nuestros ojos observan, nuestros oídos oyen, nuestras manos
palpan, nuestros pies pisan, nuestra nariz huele, nuestra lengua saborea, todo
habla de nuestro Creador. Así mismo, también el tiempo presente nos enseña del
Camino, la Verdad y la Vida quien es Jesucristo, por ejemplo observa a los
cristianos, aquellos que anuncian el verdadero evangelio y veras en su mensaje
a Jesús.
Los apóstoles, quienes anduvieron con Jesucristo,
fueron arrestados a causa del evangelio y amenazados por un concilio, mas su
respuesta fue firme -Es necesario obedecer a Dios antes que a los
hombres-. Esta respuesta dejó pensando a un destacado y reconocido
ilustre, erudito y doctor de la ley, llamado Gamaliel,
“… y luego dijo: Varones
israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos
hombres. Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era
alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue
muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a
nada. Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo,
y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le
obedecían fueron dispersados. Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres,
y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se
desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez
hallados luchando contra Dios.” Hechos
5:35-39 (RVR 1960)
Si HOY no estuvieran firmes, con la misma convicción, los discípulos de Jesucristo y el mensaje del evangelio, entonces podríamos decir que esto era de hombres, pero por cuanto podemos escuchar, ver, oler, palpar, y saborear el mensaje del evangelio es que tenemos la completa seguridad de que no es de hombres sino de Dios, por lo tanto no seas hallado luchando contra Dios, sino acércate a Él por medio de la Obra Redentora de Jesucristo, y ruégale que su misericordia te salve de la condenación que mereces por deshonrarle con tus pensamientos y tus obras muertas, al no creer a su Palabra.
La Biblia es el único libro que
durante años ha permanecido intacto y aunque le han inventado errores no se le
ha hallado equivocación alguna. La ciencia misma a comprobada la veracidad de
sus hechos y hay evidencia de que es el único Libro que transforma vidas alrededor
del mundo, porque a través de la historia humana muchas personas han sido
cambiadas por sus instrucciones.
Dios nos enseña, por medio de la
Biblia, que el error que vemos tan frecuente en la humanidad no es porque Él
nos hubiera creado mal sino porque nosotros nos rebelamos y apartamos de Él.
Dios al vernos tan perdidos en nuestros propios vanos y entenebrecidos
razonamientos envió a su único Hijo al mundo para morir por nuestros pecados y
darnos así la vida eterna.
Con respecto a la Palabra de Dios, la
recibes o la rechazas toda; no puedes solo aceptar algunos versículos y ya. Si
recibes su Palabra y crees que Jesucristo murió en lugar tuyo, que fue
sepultado, y que resucitó al tercer día para darte salvación y vida eterna
entonces eres libre de la esclavitud del pecado.
“Pídanle perdón a Dios, vuelvan a
obedecerlo, y dejen que nosotros los bauticemos en el nombre de Jesucristo. Así
Dios los perdonará y les dará el Espíritu Santo. Esta promesa es para
ustedes y para sus hijos, y para todos los que nuestro Dios quiera salvar en
otras partes del mundo.”
Hechos 2: 38-39 (TLA)
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