La educación no debe ser aburrida ni monótona sino parte de nuestra pasión, nuestra diversión, nuestra alegría y satisfacción porque es la encargada de alimentar el alma. Pero, tristemente, la educación en nuestro sistema educativo no cumple tal función porque está siendo dirigida por personas corrompidas, como todos nosotros, puesto que no hay bueno ni aun uno, solo que la gran mayoría son soberbios que no reconocen su necesidad de Dios y de arrepentirse.
Por lo anterior, a la gran mayoría de profesores y
estudiantes en nuestro contexto actual les da colegitis. Colegitis es una
enfermedad que produce síntomas negativos cuando se está llegando a la
institución educativa como dolor de estómago, mareos y náuseas. Este problema
mental es consecuencia de que ni a los profesores y menos a los estudiantes les
está agradando entrar a su institución porque no encuentran en ella verdadero
propósito sino solo una pérdida de tiempo, una insatisfacción, un aburrimiento,
una tristeza y una confusión. Debemos evitar caer en esta pésima predisposición
porque nos podrá llevar a la tristeza, a la depresión y al fracaso.
Enseñar es muy importante, pero no solo enseñar
sino saber enseñar. Es una realidad que los profesores enseñen como
aprendieron, pero es una realidad que, en muchos casos, deberíamos cambiar,
porque enseñamos a personas, no a animales ni a maquinas. La manera de enseñar
no será un problema cuando tienes en claro a quien le estas enseñando, pero si
ignoras a tus estudiantes ellos también lo harán.
Comentarios
Publicar un comentario