Cada
estudiante con autismo es particular, pero hay unas generalidades en el autismo
que nos ayudarán a conocer mejor a nuestro estudiante para poder trabajar a
partir de su condición en algunas estrategias para su inclusión educativa.
El
autismo presenta diferentes definiciones, de acuerdo con la categoría de la que
se esté hablando, por lo que debido a su dificultad de conceptualizar se ha
preferido usar el término TEA (Trastornos del Espectro Autista), ubicándolo en
el grupo de los trastornos generalizados del desarrollo. Por lo anterior se
puede decir que presenta como característica general una manifestación de
deficiencia principalmente en el área social, pero al ser un área en la cual
cada persona interactúa de una manera particular las estrategias pedagógicas no
son las mismas para cada estudiante, como dice Mulas et al “No existe
unanimidad en cuanto al método de intervención más idóneo, pues éste se debe
adaptar al entorno y a las características individuales” (p.81).
Conforme
a lo anterior se plantean algunas estrategias funcionales para trabajar con
estudiantes con autismo, es importante que se hagan las siguientes estrategias
desde edades muy tempranas para que el proceso se pueda dar de la mejor manera
posible.
ESTRATEGIAS
PEDAGÓGICAS
1. Las
rutinas son muy importantes en la población con autismo debido a que le da un
grado de seguridad y confianza de la cual carecen para poder interactuar con el
mundo que les rodea, para ello es necesario mantener constantemente las mismas
rutinas y usar apoyos en las mismas para su adaptabilidad en el entorno, los
apoyos pueden ser tableros de ayuda visual que permiten promover la
anticipación en el estudiante para las actividades del aula que se vayan a
desarrollar, diseñados de manera sencilla.
2. En
las diferentes enseñanzas que se quieran impartir en la clase es importante el
uso de objetos concretos, debido a que las imágenes y palabras les resulta más
complicado en su comprensión e interacción con la sociedad.
3. En
su desarrollo simbólico, como un proceso de mediación que posibilita el
contacto del hombre con su mundo externo, se evidencian dos aspectos para tener
en cuenta el mundo interno y externo del estudiante, según Mareovich (2015) “No
todos los pensadores le han dado la misma relevancia al contexto social y
cultural en la constitución del ser humano en general y en el desarrollo
simbólico en particular.
Mientras
que para algunos el ambiente social es sólo un factor facilitador del
desarrollo de procesos individuales, para otros la posibilidad de vivir en una
sociedad humana y de adquirir aprendizajes culturales cambia cualitativamente
la mente del ser humano y la hace única”.
Aunque
no todos concuerden cual factor es el más relevante es importante reconocer que
en este proceso de desarrollo es necesario trabajar con herramientas concretas
en el estudiante para su interacción con el ambiente social, así mismo se
reconoce la importancia de no mantenerlo aislado sino promover su constante
interacción con el medio, aunque en momentos presente frustración o
desesperación, en el proceso se corregirán o generarán estrategias para
sobrellevar lo anterior.
El anterior texto ha sido extraído de la serie de libros de Educación de JUMVE que puedes encontrar en el siguiente link: https://juventudmasquevencedora.blogspot.com/p/libros.html
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